05/12/09 / Etiquetas: canciller, entrevista, Perú
Perú: entrevista a canciller José Antonio García Belaúnde sobre caso espionaje – Página12 [enlace a fuente]
Página12, Carlos Noriega, 05/12/2009 extracto.-
El canciller peruano dijo que espera los resultados de la investigación chilena por el caso del espía antes del cambio de gobierno y que podría volver el embajador a Santiago. También, que Perú reconoce las elecciones en Honduras.
…–¿Cree que con el nuevo gobierno chileno habrá mejores relaciones que con la administración de Michelle Bachelet?
–Yo no especulo con eso. Creo que la presidenta Bachelet en todo momento ha querido tener una buena relación con el Perú, pero lamentablemente nuestras relaciones se han visto afectadas por el caso de la demanda ante la Corte Internacional de La Haya por el diferendo limítrofe marítimo.
–Demanda que hizo el Perú.
–El Perú hizo esta demanda con el objetivo de encapsular en La Haya el diferendo limítrofe marítimo y poder mantener la relación con Chile fluida pero, lamentablemente, las autoridades chilenas consideraron esta demanda como un gesto inamistoso, lo que ha afectado nuestras relaciones.
–¿Será difícil alcanzar una normalización plena de las relaciones en los cuatro o cinco años hasta que se resuelva la demanda?
–Sí, salvo que Chile desista de considerarla un gesto inamistoso. Si Chile va a seguir considerando esta demanda un gesto inamistoso, seguirá teniendo efectos negativos en las relaciones entre los dos países.
–¿La crisis diplomática puede afectar el comercio con Chile?
–No sé, eso depende de los agentes económicos. Yo espero que no lo afecte. La inversión chilena en el Perú contribuye a la riqueza del país y genera puestos de trabajo. No veo por qué eso se deba cancelar.
–¿Las compras de armamento que hace Chile amenazan la seguridad de Perú?
–Consideramos que el nivel de compras de armamento que hace Chile es un problema y un motivo de seria preocupación. No entendemos por qué Chile gasta tanto en armas y por qué esas armas están mirando al Perú. Tenemos una preocupación legítima por el nivel de gasto que en los últimos años ha tenido Chile para comprar armamento.
20/11/09 /
Chile y Perú: Notas sobre una relación conflictiva
un post de arturo durán
¿Cuán en juego están las relaciones bilaterales en el conflicto abierto por el caso del suboficial Ariza Mendoza, presunto espía, agravado en la actualidad por las descalificaciones a Chile del presidente Alan García? ¿Marca el caso en curso una crisis más, un hito más en el fuerte deterioro de las relaciones bajo la presidencia de Alán García? La presidenta Michelle Bachelet ha declarado ‘ofensivos’ los dichos del presidente de Perú. Respuesta clara y enérgica que podría ser el mejor antídoto para quienes no nos queda más que asombro por el lenguaje presidencial de Alan García: por lo de ‘republiqueta’ y otros insultos que el eco trajo desde la lejana Lima con lo que el presidente daña las bases de entendimiento entre los dos países. Chile difícilmente podrá evitar que el presidente Alan García continúe desmantelando las relaciones bilaterales – menos ahora, tras el caso del espía y de las condiciones que Chile debe cumplir si acepta la voluntad de la autoridad peruana que de otra forma advierte que revisaría las relaciones. El presidente García golpea y abusa verbalmente a Chile y en el mismo discurso habla de paz y de campaña contra el armamentismo. Mientras tanto la opinión pública chilena, concentrada en las próximas elecciones, respirando a la vez con alivio tras haber evitado los daños sociales inmediatos de la crisis internacional –observa inquieta el desarrollo de esta controversia. El candidato presidencial y ex presidente Eduardo Frei ha planteado sin rodeos su posición en este tema.
Chile logra liberarse de la tenaza retórica contradictoria del presidente García con dificultad. Es, por lo demás, una frustración observar cómo el nombre del país es estropeado para fines de política doméstica en Perú cada vez que surge un problema entre los dos países como es el caso en curso. Perú hace del conflicto con Chile un ingrediente semántico de su compleja identidad política, en tanto que Chile no requiere de conflicto con Perú para su propia personalidad histórica. Por eso no existe en Chile cultura antiperuana tangible como a veces quisieran hacer creer algunos comentarios antiperuanos para la audiencia lectora de los artículos de prensa que tratan del conflicto en curso.
Es sorprendente que luego de más de un siglo de historia, a 130 años, sentimientos generados por la Guerra del Pacífico parezcan persistir poderosamente en el inconsciente colectivo de la prensa de Perú; activados constantemente por la demanda de delimitación marítima, esta vez por un caso de espionaje, alimentan la propensión al trato belicoso del tema. Sorprende, por el acaloramiento de la argumentación presidencial, su exagerada retórica y animosidad vuelta animadversión. Quedan rebotando palabras y el trato ofensivo del presidente Alan García hacia Chile, hacia el país y su gente, no sólo a su presidenta, autoridades e instituciones. Palabras que no habrían estado dirigidas a ella precisó más tarde el gobernante aprista converso al nacionalismo según Rodríguez Elizondo. El presidente de Perú ha sancionado el caso de espionaje en un lenguaje de descalificación, de improbable espontaneidad dado que él sabía con anticipación acerca de las actividades del suboficial Ariza Mendoza. A diferencia de ocasiones anteriores, esta vez el agravio fue presidencial. Cruzó la clara diferencia que separa lo aceptable de lo inaceptable y manifiesta una violencia verbal que buscaría provocar una espiral de réplicas para dar vida y forma a un conflicto que alimente el neo-nacionalismo aprista del presidente.
La demanda marítima en La Haya es un conflicto construido por el Estado peruano que se proyectará por décadas, cualquiera sea su resolución. Es allí, en La Haya, donde Perú se juega el asunto de mayor interés contra Chile. Pero sus ramificaciones nerviosas mantendrán las relaciones bilaterales bajo gran estrés por mucho más tiempo que el proceso mismo. A pesar de la gran distancia que separa Lima de Santiago, casi tres mil kilómetros, la corriente de estrés genera neurosis en las relaciones como si tal distancia no existiese. Tal vez esto explique en parte la dificultad para entender los roles de uno y otro: para Lima tal distancia parece no existir en la dimensión emocional de un nacionalismo cuya subjetividad permanece aún habitada de efectos políticos unidos a la memoria de la guerra del siglo XIX. Pero vista desde Santiago, Lima y su conflicto son aún lejanos. Por eso sorprende a la opinión pública en Chile la ofensiva retórica del presidente de Perú, que estropea unas complejas bases de entendimiento cuya preservación es del mayor interés para los dos países. ¿Cuán estropeadas quedaron ahora? Es difícil saber.
17/11/09 /
Entrevista - José Rodríguez Elizondo. Estado actual de relaciones entre Chile y Perú.
Sergio Campos, de Cooperativa entrevista a José Rodríguez Elizondo.
28/02/09 / Etiquetas: Chile, entrevista, Van Klaveren
Chile - Entrevista a Alberto Van Klaveren.
Canciller (s) admite que "el nivel de la relación con Perú no es, en caso alguno, similar al que hubo en los inicios tanto del Presidente Alan García, como de la Presidenta Bachelet". "En el tema del límite marítimo es altamente recomendable una vocería única, que corresponde a Cancillería"
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Hijo de holandeses, nació en Ámsterdam y llegó a Chile a los dos años. Aquí se convirtió en diplomático de carrera, fue embajador en los Países Bajos y "saltó a la fama" por su rol de abogado del Estado chileno en Londres, durante el caso Pinochet. Sin embargo, su pasión -postergada debido a su alta responsabilidad- es la docencia.
El subsecretario de RR.EE., Alberto van Klaveren -quien subroga al Canciller Alejandro Foxley, actualmente de vacaciones- asegura que en el Edificio Carrera "estamos tranquilos" frente a la próxima presentación de la memoria peruana en La Haya, en el marco de la demanda marítima del vecino país. Argumenta que se ha trabajado en el tema desde hace mucho tiempo, "y uno de nuestros escenarios fue precisamente que Perú podría preparar un caso" ante esa corte internacional.
Incluso no le sorprendió la silbatina generalizada que hubo en la Quinta Vergara -durante el festival de Viña del Mar- cuando se presentó la canción peruana, porque estima que situaciones como la demanda de Torre Tagle afectan a la gente. "Es un hecho que obviamente tiene consecuencias en la opinión pública y en todos los sectores del país", afirma.
-¿Y cómo están las relaciones con Perú ad portas de la presentación?
-Yo diría que son relaciones normales de vecindad, porque hay vínculos importantes en materia económica y política; hay una inmigración importante de origen peruano aquí en Chile. Todo eso aconseja conducir estas relaciones con normalidad, y eso es lo que estamos haciendo.
Obviamente el hecho de la demanda que presentó Perú, en enero del año pasado, afectó la relación bilateral, de eso no puede haber ninguna duda. Y el nivel de la relación con Perú no es, en caso alguno, similar al que hubo en los inicios (de los gobiernos), tanto del Presidente Alan García, como de la Presidenta Bachelet. Pero también hay que reconocer que hay que hacer un esfuerzo por mantener la normalidad, debido a los intereses involucrados.
-Esta semana hubo una silbatina generalizada en el festival de Viña cuando se presentó la canción peruana. ¿Cree que hay un sentimiento de molestia del pueblo chileno con la actitud de Perú?
-Por cierto, y eso es lo que se puede percibir. Es primera vez que nosotros somos demandados ante un tribunal internacional por una cuestión de límites. Nosotros hemos tenido algunas diferencias anteriores en materia de límites, pero la verdad es que es primera vez que nos llevan a la Corte Internacional de La Haya, y eso es un hecho que obviamente tiene consecuencias, en la opinión pública y en todos los sectores del país.
- ¿Qué opina del entusiasmo que hay en Lima debido a que en fallos anteriores de la Corte de La Haya ha primado el principio de la equidad (que es uno de los argumentos a que ellos recurren)?
-La verdad es que se trata de casos muy diferentes. Creo que hay que hacer una lectura cuidadosa de los fallos, en el contexto en que surgen esos fallos, hay que ver también el tipo de tratados que son aplicables en estos casos.
-¿Por qué debería pesar más en La Haya el hecho de que existan los tratados de 1952 y 1954, como arguye Chile?
-El principio del respeto a los tratados es un principio básico del derecho internacional y, sobre todo, un principio sagrado en materia limítrofe. Si hay acuerdos en torno a un límite, esos acuerdos no pueden ser modificados por una circunstancia posterior y no pueden ser modificados a la luz de un principio, cualquiera que sea la importancia de ese principio. Si hay tratados que unen a los países, que los vinculan, que obligan a los países, esos tratados tienen preeminencia.
Si aparte de ello hay una serie de actos propios de ambos países, como en este caso, que confirman la vigencia de esos tratados, nosotros creemos que realmente estamos ante una situación bastante clara. Y si, además, existe un comportamiento muy reiterado de respeto de esos tratados por parte de ambos países, realmente ningún principio puede tener preeminencia por sobre esos tratados.
-¿Chile va a objetar la competencia a La Haya?
-Es una materia que tenemos que resolver una vez que conozcamos los contenidos de la memoria peruana.
-¿Cómo recibió los dichos del ministro José Antonio Viera- Gallo, de que "la coyuntura hace más urgente la adhesión" al TPI, y que le asignara consecuencias en caso de no hacerlo?
-Nosotros creemos que es muy importante que Chile pueda ser parte del TPI, y eso ha sido una posición invariable de la Cancillería. Pero yo quiero ser muy claro en que la adhesión de Chile al TPI se justifica por los méritos propios de esa instancia. Es un tema distinto al de la Corte de La Haya.
-¿No es necesario como un argumento más para Chile en La Haya?
-Son dos temas diferentes
-¿Es conveniente que otros ministerios se pronuncien sobre las relaciones exteriores de Chile?
-Hay temas que corresponden a varios ministerios a la vez, y hay otros que son muy propios de la Cancillería. Ahora, si usted me pregunta en el tema concreto, por ejemplo, del límite marítimo o la relación con Perú, creemos altamente recomendable una vocería única, y esa vocería única creemos que corresponde a la Cancillería, obviamente en representación de la Presidenta.
"Nos gustaría que EE.UU. evaluara su situación interna de DD.HH."
-¿Cómo recibió el gobierno el informe de EE.UU. sobre derechos humanos?
-Estos informes forman parte de la rutina de los últimos años, y en este caso lo hemos recibido bien... Llama la atención que se incluya el femicidio, que no es un tema exclusivo de Chile y en el cual hemos avanzado bastante.
-El tema mapuche parece ser más delicado, se toca el caso Catrileo...
-Eso es bastante discutible y creo que también se está haciendo mucho en esa área, aunque efectivamente hay que trabajar más. Y en el área penitenciaria tenemos problemas importantes. Así y todo hemos invitado al relator de la OEA, porque no tenemos nada que ocultar. Pero igual no deja de llamar la atención que EE.UU. identifique este tema carcelario, cuando allá hay problemas serios en materia de cárceles, como Guantánamo. Nos gustaría que se incluyera una evaluación de lo que es la situación interna de DD.HH. en el propio Estados Unidos.
-¿Hay alguna novedad del caso del espía argentino, Iván Velásquez, que intervino correos de autoridades chilenas?
-Estamos a la espera de la investigación que se hace en Uruguay... Hemos pedido acceso al expediente y hemos ofrecido cooperación, justamente para poder descifrar los materiales que puedan existir. La evidencia es que efectivamente aquí hay un caso de "hackeo" de que han sido víctimas altas autoridades de tres países, (pero) creemos que el centro del "hackeo" ha estado más en Argentina y en Uruguay.
Por cierto que es una situación preocupante, que nos obliga a ser extremadamente cuidadosos; no nos deja indiferentes.
"Fidel no fue ni oportuno ni demasiado cortés" con Bachelet
Salida al mar: ''Bolivia nunca ha renunciado a presentar este tema a la OEA. No hay un giro en lo que es la posición boliviana respecto de este tema''.
-¿Cuál es la evaluación que hizo la Cancillería del polémico viaje presidencial a Cuba?
-Lo primero es que la Presidenta establece las prioridades en materia de política exterior y la Cancillería es el brazo ejecutor de la Presidencia. Dicho eso, es importante tomar en cuenta que la Presidenta ha hecho lo mismo que muchos otros Presidentes de América Latina (al ir a Cuba). Aquí hay un esfuerzo, hasta cierto punto concertado entre distintos países, de reintegrar a Cuba en la familia latinoamericana en una coyuntura muy especial para la propia Cuba. Por ejemplo, pese a las diferencias ideológicas, también irá el Presidente de México.
-Para muchos, el viaje fue un "gustito ideológico" de Bachelet que nada aportó a Chile...
-Creemos que este tipo de visitas hay que desdramatizarlas, forman parte de la normalidad de las relaciones internacionales. Es una señal de normalización, una vez ya terminada la Guerra Fría.
-¿Realmente estima que el viaje ayudó en la agenda internacional de Chile?
-Sí, es bueno no excluir a ningún país en términos de visitas, y es bueno que Cuba se reincorpore a la comunidad latinoamericana.
-¿Y qué le pareció el episodio de Fidel Castro, pidiendo mar para Bolivia?
-Sus declaraciones no fueron oportunas ni demasiado corteses hacia la propia Presidenta. Eso está claro. Pero al mismo tiempo, entendemos que esas opiniones se expresan a título personal, como él mismo lo reconoció posteriormente.
-Pero ésta no es la primera vez que Fidel interviene en la política chilena. Por ejemplo, el caso de los frentistas fugados de la CAS.
-Sí, pero ahora ya es un ex jefe de Estado y sus opiniones hay que tomarlas como tal.
-Hay quienes piensan que lo que pasó con Fidel se debió a viejas rencillas con el PS chileno....
-Prefiero no juzgar intenciones en esta materia, no soy un especialista en Cuba ni tampoco en las características del régimen cubano y sus relaciones con sectores aquí en Chile.
"Bolivia no nos puede condicionar"
-Las palabras de Fidel dieron pie para que Evo Morales dijera que quiere recurrir a la comunidad internacional en el tema marítimo...
-Sí, pero en esa materia creo que es bueno hacer una precisión: hemos afirmado que el diálogo con Bolivia es sin exclusiones, pero también sin condiciones y eso significa que Bolivia no nos puede poner condiciones a nosotros, ni nosotros a ellos.
Lo segundo es que también hay que tomar en cuenta que Bolivia siempre ha planteado que el tema marítimo es bilateral, pero que se reserva la posibilidad de plantearlo en el ámbito multilateral. Nunca ha renunciado a presentar este tema a la OEA. Con eso quiero decir que no hay un giro en lo que es la posición boliviana respecto de este tema. Yo diría que al revés.
-En Chile incomodó a muchos que el vicecanciller, Hugo Fernández, frente a Ud. no descartara el ámbito multilateral...
-Sí, pero Bolivia nunca ha descartado esa posibilidad.
-¿Pero reconoce que el Presidente Morales cambió su discurso?
- En distintas ocasiones el Presidente Evo Morales ha dicho lo mismo.
-¿No será que en esta oportunidad primó el apoyo que le dio Fidel Castro?
-Puede ser que se haya entusiasmado por lo que dijo Fidel Castro, pero para nosotros eso no marca ninguna diferencia en la relación con Bolivia.